10 de julio de 2016

La utopía del acceso universal a Internet en México

Los partidos políticos comienzan a prometer el acceso universal y gratuito, la realidad es que México se encuentra en retraso en este rubro y los datos no respaldan la viabilidad de la promesa.



Entre los jóvenes el acceso a Internet ha comenzado a constituirse en una necesidad. El acceso a este servicio resuelve aspectos escolares, de interacción social así como de entretenimiento. En México 44 de cada 100 personas tienen acceso a este servicio. En el contexto mundial esto implica estar ubicado en la posición 107 de 224 países que conforman la Organización de las Naciones Unidas. Los proveedores son las compañías de telefonía fija y celular, así como las empresas dedicadas a la distribución de señal de televisión que han armado paquetes de productos que permiten a los interesados tener integrados los servicios de telefonía, tv de paga y acceso a Internet.

El uso de la señal distribuida por medio de los teléfonos celulares, cuando se consume para visualizar información dentro del propio teléfono, primordialmente se enfoca a la interacción social y al entretenimiento. Cuando la señal se recibe y gestiona por medio de una computadora de escritorio o laptop la amplitud del uso se extiende a la realización de actividades de trabajo y educativas. En las ciudades cada vez es más difícil concebir la vida diaria de las personas sin la utilización de alguna aplicación que utilice la red como medio de contacto. Hemos dejado de hablar para privilegiar la transferencia de datos en texto e imágenes.


Desarrollar la infraestructura necesaria para permitir que una cantidad mayor de mexicanos tengan acceso gratuito a la Internet no es un reto menor, en el mundo sólo en el 20.3% por ciento de los países hay más de 75 usuarios por cada 100 habitantes, y sólo en el 9.2% hay más de 90 usuarios por cada 100 habitantes: entre los 19 países que han logrado llegar a este nivel de disponibilidad del servicio se encuentran Islandia, Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia, el Reino Unido, Japón, Qatar, los Emiratos Árabes y algunos territorios pequeños pero con gran riqueza como Bermuda y Mónaco. Economías líderes como la estadounidense o la alemana están muy cerca con 87 y 86 de cada 100 respectivamente.


La universalidad del acceso depende de la facilidad que exista para instalar la infraestructura necesaria para la distribución de la red. El dinero importa, el tipo de territorio importa, pero sobretodo la gestión de los intereses de las empresas que operan el servicio y la infraestructura actual.


El dinero es importante en dos sentidos: si el Estado decide crear infraestructura propia entonces más es mejor; y más es mejor también para los ciudadanos que deban comprar los aparatos necesarios para conectarse y pagar por utilizar los servicios de un proveedor de acceso a Internet. Los territorios más urbanizados siempre ayudan a tener una mejor instalación de la infraestructura, así como a expandir la cobertura de usuarios con mayor facilidad y a menor costo. Por otra parte, un modelo de acceso universal debe ser negociado con las empresas que participan de este mercado ya que un acceso gratuito mantenido por el Estado debe forjarse con infraestructura propia y/o rentada a los actuales gestores. Acceso gratuito dado por el Estado con infraestructura propia implica la pérdida de clientes por parte de estas empresas, luego entonces habrá un alto grado de resistencia a esta decisión. También podría negociarse un modelo combinado entre infraestructura propia y privada donde el Estado amplíe la cobertura a zonas donde las empresas, por distintas razones, no han generado expansión, y ambos compartir o rentar los segmentos que serán utilizados. Al final, uno puede pensar que en el futuro los mexicanos podríamos tener un acceso a Internet gratuito con ciertas capacidades y otro de paga con estas capacidades ampliadas.


No olvidar que el acceso a Internet está supeditado a que los ciudadanos puedan, primeramente,  tener acceso al uso de la tecnología que les permita conectarse a una red, es decir, una computadora o un teléfono inteligente. En zonas rurales y pobres difícilmente encontraríamos estos aparatos disponibles de manera amplia entre la población. Así que hay otro tema de dinero por resolver. También es un tema de capacitación para el uso de esos aparatos. Entonces, ¿se creará un programa social al respecto?


Cualquiera que sea el camino propuesto la posibilidad real de brindar acceso universal a Internet a los mexicanos es una meta casi imposible. Por ejemplo, tomemos la importante correlación existente entre el acceso a Internet y el porcentaje de población urbana en cada país. El cuadro 1 muestra la distribución porcentual en alcance de usuarios por nivel de población urbana de los distintos países del mundo: rápidamente se observa que los territorios con hasta 50% de población urbana sufren para proporcionar el servicio, no más del 20% de ellos alcanza niveles de más de 50 usuarios de Internet por cada 100 habitantes. En la medida que el territorio es más urbano el servicio está más disponible. México tiene una población urbana del 78.4%, bajo la clasificación del cuadro podemos decir que se encuentra en retraso, en este grupo el 50% da acceso a Internet a más de 75 individuos de cada 100, México sólo a 44. En este mismo grupo el 30% de los países da acceso a más de 90 de cada 100 habitantes, no obstante a este lugar sólo han llegado países clasificados por el Banco Mundial como de altos ingresos per cápita, no es el caso de México. Dado la clasificación de este cuadro México comparte lugar con Cuba, Panamá, Perú y Jordania; de igual manera sabemos que es superado en el continente americano por Colombia, Venezuela, Uruguay, Argentina, Chile y Brasil.



Cuadro 1. Clasificación de los países de la ONU por nivel de urbanización y acceso a Internet. *


Cuadro1. Clasificación de los países de la ONU por nivel de urbanización y acceso a Internet.




Así el panorama, México tiene que comenzar por resolver el retraso en la distribución y acceso al servicio en el que ahora se encuentra, después puede aspirar a ocupar una posición líder en este indicador. Ahora bien, debemos tener presente que los datos apuntan a que una condición para lograrlo es la mejora del ingreso per cápita de la población mexicana, o en su defecto el diseño de un esquema masivo de acceso gratuito a Internet.





* Fuentes: cálculos propios con datos de la ONU. Los porcentajes no consideran los 17 países sin datos reportados de usuarios con acceso a Internet. Los datos de población urbana son tomados al 2012: http://www.un.org/en/development/desa/population/ Los datos de acceso a Internet son al 2014: http://mdgs.un.org/unsd/mdg/Data.aspx  , visualizados en la sección The Stats Point de este blog.




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